Aquella frase de cajón que reza: “El rival también juega” pudiera ser una constante en todos los partidos de Bravos. Pero si así como el rival también juega, ¿cuándo van a jugar los Bravos?. Tristemente vemos que el buen partido que durante momentos se dio ante el San Luis no fue sino un espejismo y en este partido vuelve a ser exhibido el esquema paupérrimo de Diego Mejía, que vuelve a tener un partido de pesadilla como aquel ante Tijuana y su defensiva se vuelve a ver tan endeble que se come otros cinco goles como en ese entonces. Y para Ripley aún se mantiene el equipo en zona de Play In, aún a pesar de tan infame defensiva, aún a pesar de que adelante llegan y no se cansan de fallar. A estas alturas nos preguntamos si valdría la pena que este equipo entrara a la postemporada, ¿cual sería su desempeño en un partido de estos niveles?. Se dice siempre que recibir una goleada de cinco sólo fue un accidente y una mala noche, ¿pero ya sufrirlo dos veces en un mismo torneo?. Bravos lució elegante en su uniforme de esta noche, pero lució brutalmente infame en su desempeño en la cancha.
En el primer tiempo los de la frontera eran en los primeros minutos los de la iniciativa, los de la propuesta y control del balón, pero como casi siempre, un tanto tímido y sin nada de punch. Daba la impresión que Santos con su buen plantel como que consentía al rival como buen anfitrión: pásele, ándele jueguele haber que trae, no se anima?, bueno pues ahí le voy yo. Al minuto 23′, Brunetta se pasea en los linderos del área, nadie lo aprieta, medio se le acercan pero no lo afusca en lo más mínimo la famélica defensa del visitante, tanto que se lleva el balón a un extremo del área desde donde manda un centro un tanto elevado, donde Harold Preciado sin ningún apuro salta para rematar a placer pegado al poste derecho de Talavera, que se tira tarde para el gol once del torneo para el colombiano. Bravos haría su gol gracias a un obsequio de su amable anfitrión, cuando al minuto 31′, en un pelotazo hacia el frente, Felix Torres controla mal el balón y lo deja cercano a Avilés Hurtado que aprovecha para robarlo y se lleva la pelota a toda velocidad y entrando al área sirve para Michael Santos que lo iba acompañando y este solo cruza al portero Carlos Acevedo para el empate momentáneo. Y tan momentáneo que cuatro minutos después, al 35′, en un tiro de esquina el balón le llega en corto al colombiano Duván Vergara que sirve elevado al área que parecía no llevaba nada, pero con tan infame marcación de Bravos, que la pelota cae en donde había tres jugadores de Santos completamente solos y uno de ellos, cual si estuvieran en el entrenamiento, Félix Torres, sólo tiene que brincar y cabecear a contra poste de Talavera para una claro ejemplo de lo que NO se debe hacer para los jugadores defensivos de un equipo de Liga MX. El primero tiempo finalizó sin mas aspavientos, pero la pesadilla para Bravos, apenas comenzaba.
En el segundo tiempo el tercer gol para la casa llegó rápido, gracias a los enormes huecos que Bravos se vio obligado a dejar atrás, como si el tener una deprimente defensa no fuera suficiente. El colombiano Duván, regularmente intrascendente en el accionar de Santos, pero que hoy encontró al rival perfecto para lucirse, se escapa con un desborde por la izquierda llevándose con todo y marca el balón hasta la línea final del área, saca una diagonal que va a dar a los pies de Brunetta que remata a placer, el balón es desviado por el juvenil Pelúa y le cambia la dirección a Talavera que ya tenía localizado el esférico, pero la pierna de su compañero le impide evitar la tercera anotación de los locales. Y la fiesta no iba a parar ahí. Fue hasta el minuto 77′, después de alguna tímidas llegadas de los fronterizos sin éxito, viene el contragolpe letal santista cuando Aquino filtra un balón a Bruetta con tal precisión que el argentino sólo tiene que hacer el recorrido hacia el frente para quedar sólo frente a Talavera a quien sólo tiene que cruzar para el lapidario cuarto gol y la fiesta en las tribunas que registro una floja entrada. Pero todo estaba pintado para que fuera otra noche triste como la de Tijuana para Bravos. Al minuto 80′, otro balón filtrado y en contragolpe para el argentino Javier Correa que aprovecha la infame marca y ya frente a Talavera lo dribla en su salida y con el marco abierto sólo empuja para el quinto en la frente para los de negro de la frontera. Los últimos 10 minutos y el agregado el director técnico local Pablo Repetto mete a jugar a sus juveniles para darles minutos y aprovechando que el rival no tenía idea de como acercarse al arco de Acevedo. ¿Así o más humillante?
Es más que evidente que Diego Mejía no es bueno para controlar los egos en el vestidor y el temperamento de las supuestas estrellas dentro del plantel. El recibir en dos ocasiones en un sólo torneo goleadas de cinco goles es un claro indicativo de que algo está sucediendo, pues esto está lejos de ser una casualidad. Y en este tema surge una pregunta: ¿es estrictamente necesario mantener en el plantel a Santiago Ormeño para el próximo torneo?. Se viene otra visita por demás complicada. Aunque en estas condiciones que visita o partido no es complicado para Bravos?. El Estadio Azteca estará recibiendo a los fronterizos para disputar el encuentro ante el Cruz Azul que intenta levantar. Será que la maquina aprovechará ahora que Bravos se encuentra en promoción de reciba uno y llévese cinco?. El pronóstico no es nada favorecedor, pero por increíble que parezca, aún se puede clasificar. Sólo faltan las ganas

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