29 julio, 2026

Terminan los Bravos de echar por la borda su infame torneo. Son goleados por Querétaro en el San Benito 3-0

Un público enardecido y enfurecido con su equipo y otra muy pobre exhibición futbolística de Bravos, le dieron un cierre por demás triste y hasta humillante para el equipo local de un torneo que comenzó siendo de ensueño y terminó como una auténtica pesadilla. Sí, es verdad, aún falta un partido de visitante, pero ante esta escasez de fondo y forma de un sistema de juego totalmente perdido por parte de los fronterizos, damos por descontado que el FC Juárez irá a perder el próximo domingo su último partido de la temporada en León. Un delantero uruguayo llamado Michael Santos, que llegó a la frontera con una lesión a cuestas y aún así arribó como auténtico rockstar y que a media semana criticó a la afición por no llenar el estadio, se encargó de hacer enojar aún más al público al fallar dos a boca de jarro y mostrar tintes de molestia en el terreno de juego. Una muestra del técnico local de berrinche (aparte de una total incapacidad de lectura de partido) con uno de sus jugadores defensivos, al cual retiró a los 26 minutos del primer tiempo a manera de castigo. Un Talavera dudoso e inefectivo que así le grita sin voz a su técnico que el suplente merece una oportunidad. Un público que castigó a este plantel con abucheos gigantescos y contínuos “oles” a manera de apoyo al visitante. Todo esto acompañado de una putrefacta actitud de los futbolistas verdes que en ningún momento mostraron la más mínima capacidad de reacción. Así de lamentable, fue la despedida de este equipo ante su público del apertura 2023, que desde ya volverá a colocar, como de costumbre, en esa maldita zona de multas al cuadro fronterizo.

En el primer tiempo fue el visitante el primero en animarse a irse al frente y como fue el primero, pues la recompensa llegó temprano, muy temprano, al minuto 1′, el defensivo central, sí, defensa central Emmanuel Gularte, se lanza con un desborde por la izquierda y en los linderos del área mete diagonal a la llegada de Raúl “La Pantera” Zúñiga, que habilidosamente con una finta se quita a Pelúa y a Talavera juntos para solo tocar a la derecha del portero para un gol de vestidor que vino a devastar el pobre plan de juego de Diego Mejía. Era temprano y Bravos tenía un mundo de tiempo para reaccionar, pero de manera increíble nunca lo hizo y estuvo mucho más cerca el segundo del visitante que el empate de Bravos, que pudo llegar en los pies del susodicho Santos, pero que a boca de jarro falló frente a la portería en el minuto 31′, cosa que comenzó a propiciar los abucheos del aficionado que, aunque no en gran número, se hizo presente en el San Benito. Al minuto 26′, Mejía decide sacar al juvenil Gonzalo Pelúa de la defensa central, al considerar que estaba siendo poco o nada intenso en su accionar en general. El jugador charrúa sale colérico del terreno de juego dejando con la mano extendida a quienes le intentaban saludar y animar al llegar a la banca. Al silbatazo que finalizaba el primer tiempo, un abucheo al unísono se dejó escuchar en el estadio como nunca antes había sucedido. Y no iba a ser el único.

En la segunda parte Gallos tuvo dos llegadas de gol, pero a diferencia de Bravos, esas pocas que tuvo, las metió. Al minuto 54′, Salas pierde un balón en la media cancha que recupera Barbieri y este manda a profundidad al veterano Pablo Barrera que en su desborde por la derecha envía un centro que Talavera duda en salir o despejar, cosa que aprovecha La Pantera Zúñiga para rematarle de cabeza casi en el rostro al capitán de Bravos y meterla al fondo de las redes para el segundo del colombiano. Es entonces cuando el público, al ver la nula reacción de su equipo, comienza a abuchear al local y cantarle los oles cada que Querétaro tocaba el balón. Mejía no tenía una maldita idea de qué hacer para balancear el baile que estaban sufriendo sus dirigidos. Y la verdad que no tenía grandes opciones en la banca. Al minuto 75′, el ex Bravo Mauro Lainez conduce rumbo al area, sirve por la izquierda por donde llegaba Lertora y este casi llegando a línea final manda un centro que parecía pasado, pero Vukcevic se desentiende por completo de Zúñiga que llegaba por detrás quien con un brinco felino conecta de cabeza arriba y pegado al palo sobre la tardía llegada de Talavera que nada puede hacer para evitar el hat trick del colombiano. El público ya estaba enfurecido y gritaba de todo en las tribunas y el ole en todo momento en los toques de Gallos. Todavía al minuto 81′, el super goleador Michael Santos, que entre semana se quejó de que nunca le llegaban balones, volvió a fallar de manera increíble frente al portero en un servicio que le había enviado con todas las ventajas Avilés Hurtado, quien con el yerro solo se llevó las manos al rostro como no creyendo lo que acababa de suceder. El mismo Hurtado, preso de la desesperación, se hizo expulsar al minuto 83 al darle un topetazo en el pecho a Kevin Escamilla. Los minutos finales no fueron otra cosa sino la más grande manifestación de repudio por parte de la afición asistente, que acompañó el silbatazo final con un abucheo que se escuchó hasta Las Cruces.

Este torneo está oficialmente terminado para FC Juárez. Es más que evidente que Mejía se tiene que ir sí o sí. La continuidad en el futbol no existe en este país. No existen los procesos cuando están acompañados de derrotas humillantes. Esta no es la NFL, donde ahí sí, un head coach comienza con sus procesos acompañados de derrotas, pero conforme se le inyectan nuevos y talentosos valores al equipo, las derrotas se van convirtiendo en victorias. Acá no. En la Liga MX o ganas o ganas. Nadie te aguanta un torneo brutalmente malo. Acá los triunfos son amores. Las derrotas, cuanto más las goleadas, es guillotina segura. Así es y así ha sido siempre. Pero Mejía cree que esto no es así y a partir de ahí, ya está equivocado. La directiva debe pensar a futuro muy bien su decisión sobre Mejía, pues en caso de insistir en mantenerlo, la compra de bonos correrían un serio riesgo. A estas alturas, pensando en un mundo ideal y lógico, ya se deben estar comunicando con algunas opciones para dirigir a Bravos en el próximo torneo. Tal vez Diego Mejía sea un buen técnico, pero es evidente que no es su momento todavía. Y de los jugadores, pues mejor ni hablamos

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