30 julio, 2026

Los fantasmas están de regreso. Indios contra la pared. Algodoneros vuelve a ganar 3-2 y tiene pie y medio en la final

Las oscuras sombras de un pasado, reciente y lejano, lleno de frustraciones y sin sabores, de fracasos brutales a pesar de grandes inversiones económicas, todo eso envuelto en el peor momento de la ofensiva más poderosa del torneo regular, justo cuando más se les requiere, las sombras están hoy más que presentes. Los fantasmas están aquí, al acecho, a punto de ver una vez más consumado otro monumental fracaso. Los bates se apagaron, en una fatal racha de inoportunidad. Bien lo dice el dicho: “No hay que llegar primero, sino que hay que saber llegar”. Delicias lo hizo de nuevo y aunque ahora le costó muchísimo más trabajo que ayer, pusieron a los Indios contra el paredón. No queda de otra para los de la frontera, que ir a dar la vida a tierras delicienses.

El duelo monticular resultó más que interesante entre dos zurdos con dominio de curva, más que de piedra dura. Rodolfo Aguilar cumplió en su labor y con creces respondió a los miedos de su manager que tenía la duda sobre el abridor. Lo malo de todo esto, es que su otrora poderosos compañeros no lo apoyaron con carreras, como lo hicieron en Camargo. La sombría y poderosa posibilidad de que este sábado se haya desarrollado el último partido de la temporada en el Estadio Juárez, está demasiado latente. Mientras el lanzador visitante Ricardo Hernández, zurdo de curva lenta y engañosa, pasaba tribulaciones en sus dos primeros innings. Delicias anotó primero en la segunda entrada mediante imparable impulsor de Ildefonso Amaya. Indios empataría en el cierre del tercero con hit impulsor de Víctor Ruíz trayéndose al Hulk Díaz de la tercera y Yahir Gurrola, en su intento de anotar desde segunda fue puesto fuera en home. Algodoneros se fue al frente en la cuarta con elevado de sacrificio de Ildefonso Amaya y los Indios empataron en el cuarto con doblete de Julio Pacheco. Con corredores en segunda y tercera falló el Hulk Díaz, que en esta semifinal ha sido una decepción, con tremendo ponche y al pasar intencional a Yahir Gurrola, Eudor García fue dominado con rodado a segunda. La casa se quedó llena y desesperanzada. Más carreras dejadas en base por Indios, más falta del bateo oportuno. En la sexta entrada, el duelo monticular se trasladó hacia José Angel “Serafo” Hernández y Carlos Valenzuela. Serafo llegó hasta la novena y recibió cuadrangular de Alonso Mendoza el cual vino a hacer la diferencia, para determinar así su salida y la llegada de Luis Serna a parar el sangrado, mientras Juárez sentía la frustración en sus bateadores al no poder hacer más. El juarense Miguel Ángel Esparza se encargó de cerrarle la puerta a los Indios en el cierre del noveno para consumar el principio de la agonía para Juárez.

Ganó Raúl Castro y perdió José Ángel “Serafo” Hernández.

La próxima semana, a partir del jueves en Delicias, pudiera consumarse el que quizá sea el más sonado de los fracasos para los teporacas en los últimos años. Que hay que hacer para evitarlo? Ganar por lo menos un par de partidos en patio ajeno, que para como está jugando el rival, suena poco menos que imposible. Vaya presión para Heriberto García, que llegó con la nada envidiable encomienda de campeonar a un equipo que cada postemporada, le invade el miedo y la desesperación que lo lleva a cometer costosos errores defensivos, tal vez dentro de la desconcentración que produce una presión de décadas. Es ir a consumar una hazaña contra un equipo que llegó embalado a los playoffs, con una inercia ganadora que Indios no pudo tener, por lo menos de manera similar. Es ir contra la historia, es pelear incluso, contra los pronósticos. Será la próxima semana el final de la temporada para los Indios? Ellos tienen la última palabra. En ellos y sólo en ellos está. Hacer explotar su ofensiva o despedirse como siempre por la puerta de atrás.

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