29 julio, 2026

Como ya se hizo costumbre, Bravos vuelve a dar otra pobre demostración de futbol. Son arrollados por Monterrey, como se esperaba

Este equipo se cayó, se fue al abismo y no se le ve como rescatarlo. Bravos simplemente ya no existe. 4 partidos al hilo sin hacer gol. Y ni como, con una ofensiva tan patética, tan chata, tan ñanga, tan deprimente, así no se puede aspirar a absolutamente nada. No hay tiradores de media distancia, no hay un killer que preocupe a las defensas rivales, vamos ni siquiera hay buenos pasadores. FC Juárez da pena, otra vez, cuando al principio de este torneo parecía iba a ser diferente. Han vuelto a las andadas.

El partido comenzó para los fronterizos con un esperanzador dominio y posesión del balón. Eso fue durante los primeros 20 minutos. Pero después de ahí, comenzó el concierto de pases infames, de equivocaciones. Luego entonces, cayó el gol del Monterrey, al minuto 22′, en un tiro de esquina cobrado por “Ponchito” González y en una peineta de Berterame, el balón le cae sin problemas a Guzmán que aprovechó que Molina estaba cazando moscas y sólo resolvió a boca de jarro. Es evidente que se acabó el romance de Molina. Es una verdadera infamia este argentino a la defensiva. Y a la ofensiva ya comienza a mostrar sus limitaciones. Después, de nuevo esa maldita actitud de Bravos de tratar el balón como si fueran ganando. Los pases sin destino al por mayor, el no atreverse, el intentar sin sentido.

En el segundo tiempo Cristante sorprendió con dos cambios. Sí, sorprendió, porque ya nos habíamos acostumbrado a lo tardado para reaccionar y para hacer los cambios del DT de los fronterizos. Sacó a Molina y a Sierra para meter a Urzi y a Alan Soñora (porque al hermano lo tiene olvidado). Pero no pasó nada, absolutamente nada. Y ese desesperante avance tortuga de Bravos que no asusta a nadie, no preocupa, no nada. Parece sistemático ya que para armar algo hay que tocar 10 mil veces el balón. Mientras Monterrey desde su primer toque hacia el frente, ya daba sensación de peligro. Y así fue, pues ellos sí intentaron varias veces desde fuera del área y en una de esas, de manera fortuita, un disparo de lejos de Medina al minuto 61′ es ligeramente desviado por el pie de Salcedo, suficiente para cambiarle la trayectoria al balón y hacer inútil la estirada de Talavera. Mas adelante, al minuto 81′, pase al desborde de Erick Aguirre que levanta la vista para centrar y el balón le llega con libertad a Funes Mori que se da el lujo de parar de pechito y después fusilar a Talavera. Lo demás fue humillante, un concierto de oles en la tribuna coronaron otra desastrosa actuación de los Bravos de Cd. Juárez. ¿Dónde quedó Mauro Lainez?. ¿Acaso el jovencito paraguayo Pereyra no entra porque todavía no “está”?. ¿Y los demás sí “están”?, porque no se notan para nada. Otra partido más sin gol. Otra grotesca exhibición de un equipo que está hecho pedazos.

El siguiente partido es una gran oportunidad para Cristante de cambiarle el triste rostro a este equipo, cuando se reciba al Necaxa en domingo. Podría ser también el que defina el destino de su puesto, pues un resultado negativo u otro partido sin gol, ya no serían pasos en la azotea para el técnico argentino, sino ya significaría un un sismo monumental que ya no harían sonar las alarmas en Bravos, las destrozarían. Se le acaba el crédito a Cristante…… y las ideas.

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