28 julio, 2026

Comienza Bravos con su declive de todos los torneos. Son arrollados por Xolos en Tijuana 5-1

Como una ilusión y un espejismo luce ahora el principio del torneo por parte del FC Juárez, cuando ahora a estas alturas en tan sólo un par de partidos, el equipo se empieza a caer a pedazos, sobre todo a la defensiva. Pareciera que todas las flores que recibieron por todos los especialistas, los aficionados y observadores en general de la Liga MX le hicieron un daño terrible al conjunto verde, que de pronto es terriblemente vulnerable ante cualquiera que se le ponga enfrente, ya sea de arriba o del fondo de la tabla. Los focos rojos se han prendido en Bravos, pues cuando se tiene buen plantel, de pronto se dan partidos de lástima, cuando se venían dando buenos encuentros. El buen futbol de la oncena juarense solo alcanzó para los primeros 20 minutos y después todo terminó y Tijuana, simplemente aprovechó.

En el primer tiempo Bravos fue el amo en los primeros minutos y parecía iba a ser una noche de pesadilla para los locales. Era buen toque y atrevimiento y jugadas de profundidad. Era evidente que los verdes se iban a ir al frente primero, pues Tijuana estaba perdido. Al minuto 18 viene una falta en los linderos del área que cobra Oliva a media altura, García Manríquez remata sólido que rechaza Rodríguez, el balón le queda a Vukcevic que solo empuja para su primer gol en México. Luego llegó otra jugada dentro del área donde Olivo revienta el travesaño lo que pudo ser el segundo para Juárez. A partir de ahí, Bravos desapareció por completo y Xolos asumió por completo el control, ante la displicencia de los verdes. Fué el agobio que en el agregado del primer tiempo, al minuto 49′, un disparo en los linderos de área pega en la mano del Chaka Rodríguez para el penalty que cobra Carlos González para el empate.

En el segundo tiempo vino la hecatombe la Bravos. Entre errores de concentración de la defensa y de mismo Talavera, los goles en contra cayeron sin compasión del rival. Al minuto 53′, en una salida desde atrás, Avilés Hurtado comete un garrafal error al intentar ceder en corto al Chaka, lo hace muy débil y ell balón lo roba el argentino Silvio Martínez que se enfila frente a Talavera y de lo fusila prácticamente doblándole las manos para el segundo de los locales. Pero faltaban más errores de Juárez. Un minuto después del gol, al 54′, Tijuana roba otro balón en la media cancha por parte de Martínez que cede al paraguayo Carlos González que se anima con un disparo que agarra mal parado a Tala y en esa mala posición simplemente ve pasar el balón hacia el fondo. Los minutos de terror no pararían para Bravos, pues cinco más tarde, al 59′, en una pared dentro del área, González cede al canadiense Cavallini que con la marca encimada de Mosquera dispara a la portería pasándole el balón entre las piernas a Talavera. lo cual hace pensar que bien podría merecer un descanso para cederle el lugar a Ramón Pasquel, atendiendo por supuesto a la filosofía de que “en este equipo juegan todos”. Cinco minutos después llega el clavo del ataúd, cuando en un saque de banda el balón en una serie de rebotes le cae a Fernando Madrigal que de aire la prende para mandar un balón pegado al poste izquierdo que Talavera ni se inmuta en intentar detener. Todavía Tijuana tuvo otras dos claras que no quiso meter mientras que Bravos estaba totalmente devastado, tanto que en lo más mínimo le sirvió jugar con un hombre demás desde el minuto 80′ con la expulsión del paraguayo González por una patada en el rostro de García Manríquez. Ya no tenía espíritu para competir, ni el los 10 minutos agregados del arbitro Fernando “rodillero” Hernández.

Tal vez esa frase de Diego Mejía ahora resuena más, aquella de “no somos tan buenos por ganar un partido ni somos tan malos por haber perdido por goleada”. Sin embargo, esta noche Bravos sí fue muuuuy malo y un panorama oscuro se presenta en su siguiente partido, que será visitando a la poderosa plantilla del Monterrey, con la esperanza de que a los grandes en este torneo se les ha competido bien y no vayan a salir a dar lastimas en el gigante de acero. Quisiéramos pensar que simplemente fue una mala noche, que tal vez minimizaron al rival después de haberse ido arriba en el marcador, pero es aquí donde se aparecen los eternos fantasmas de cada torneo en donde las ilusiones empiezan a caerse una a una. Hay una barbaridad de cosas que hay que corregir, porque aún es tiempo de enmendar y seguir siendo ese equipo sorpresa de principios de torneo.

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