29 julio, 2026

Bravos sigue sin jugar a nada, como desde el torneo pasado. Ahora cae ante Chivas 1-3

Con todo y que casi llegaron barridos a la ciudad, Chivas hizo lo suficiente en el Olímpico Benito Juárez para derrotar a unos desfigurados Bravos, que a pesar de jugar con un hombre demás durante casi todo el segundo tiempo, no fueron capaces de mostrar cuando menos un ápice de superioridad y aprovechar la ventaja y, como ya se ha visto en muchísimos partidos, les demostraron demasiado respeto al rival, o por lo menos, ese pareció ser el planteamiento de Ferretti.

Cierto es que el FC Juárez tuvo 5 importantes ausencias, combinadas entre covid y lesiones, para una vez más, adolecer de lo que es esencial para competir y buscar la victoria: tener llegada. Bravos no genera, y cuando lo hace, es sin claridad o sensación de peligro para el rival. Más hubiera parecido que la expulsión fue para el equipo local que para el visitante, que con un hombre menos, se acomodó mejor y fue mas claro en su ataque.

Nombres como Diego Rolán, Carlos Fierro, Darío Lezcano, Fabian Castillo y Marcos Mauro López, cuatro delanteros y un defensa, no aparecieron ni en la convocatoria. Para su “fortuna”, Bravos no tendrá actividad en la próxima fecha, pues le correspondería ir a Monterrey a enfrentar a Rayados, pero por la participación de este equipo en el Mundial de Clubes, ese partido se reprogramó, lo cual les dará mas tiempo para recuperar a esos jugadores y por lo menos buscar con más claridad la victoria en los próximos partidos, bueno, esa es la teoría. Pero que va, si está más que visto que la inactividad es otro terrible enemigo para el FC Juárez

Independientemente de los dos penalties que le perdonaron a Chivas, seamos objetivos, fueron los tapatíos los que hicieron más. El primer gol fue para la casa, un remate de Fernando Arce Jr. solo frente a la portería, que al principio parecía fuera de lugar, o por lo menos para el juez de línea así lo aparentaba, quien de inmediato levantó su bandera para anular la acción. Pero el VAR echó todo para atrás, y el gol fue dado por bueno. Luego, Bravos se mostró tímido, sin hambre, como que pensó que, con algo de suerte, ese gol iba a ser suficiente. Y vaya que no lo fue.

Los siguiente tres goles fueron de Chivas, dos de ellos cortesía del defensa español Alejandro Arribas, quien en desafortunados (y accidentados si se quiere) toques de balón, terminaron por regalarle anotaciones al chiverío. No es que el defensa de Bravos hubiera tenido un pésimo partido, sino que simplemente el balón tocó su cabeza y pierna en el momento menos apropiado. El tercer gol fue una obra maestra de Alexis Vega (a quien pronto veremos en Europa).

Bravos no levanta y mientras, Tuca Ferretti sigue sin marcar diferencia. Como que ya es hora de comenzar a exigirle no?. Por mucho menos ya no dirigen en Bravos ni Caballero, ni Tena y ni Sosa. Sí es verdad, las lesiones (otro tema de los llamados “misteriosos”, por la excesiva cantidad de jugadores lesionados) influyen, el equipo está incompleto, pero no le puedes gritar demasiado respeto al rival como en este partido. Las condiciones estaban dadas, era un partido ganable, pero una vez más (y las que faltan), el planteamiento deja muchísimo que dejar.

Marcador final: 3-1 a favor de Chivas, y la fiesta del jersey de Juan Gabriel, con saldo aguado y de tristeza en lo deportivo para los aficionados. Super multa de nuevo, en el horizonte fronterizo, aunque aún se esté a tiempo de recomponer el camino.

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