29 julio, 2026

Bravos están convertidos en una verdadera infamia. Ahora pierden en casa con el Puebla 0-2

Hernan Cristante debe estar muy, pero muy preocupado. Ya no sólo por sacar puntos, sino ahora por conservar su puesto. Su discurso suele ser muy bonito, lleno de filosofía y muy buenos fundamentos. Pero sobre el terreno de juego ha sido totalmente incapaz de encontrar una formula para que su equipo funcione. Sus jugadores, al parecer requieren recibir un gol para comenzar a presionar al rival y atacar masivamente. Todos sin excepción en Cd. Juárez ya hacían los tres puntos en la bolsa desde días antes del partido. Pero con esto, Bravos, jugando como si fuera el último lugar de la tabla, no hace sino confirmar que no merece estar en liguilla, ni siquiera en repechaje. No es como el equipo femenil, todo lo contrario, son la otra cara de la moneda, la parte fea, chata en ofensiva, displicentes en la cancha, sin capacidad de respuesta, que se mueren de nada, un autentico fiasco, con nivel de equipo de media tabla de la liga de expansión. Y si a esto le agregamos el que sufran de disparidad arbitral, pues entonces todo esto ya es una tragedia.

El primer tiempo, infumable como es costumbre en FC Juárez, de nuevo con ese maldito y más que predecible sistema de tocar demasiado el balón. Si se insiste en jugar así, la máxima aspiración del cuadro fronterizo es evitar pagar la multa. Lo único rescatable es que por fin, Bravos se animó a tirar de media distancia y fue justo por esta razón por la que el cuadro verdirrojo estuvo más cerca del gol que el visitante en la primera parte. Pasan los partidos y Tomás Molina exhibe total falta de habilidad para encarar y en el asunto de la velocidad, está totalmente negado. Lo de él debería ser el nueve que espera los balones, pues el Toro Fernández tiene ligeramente más habilidad que el argentino en esos aspectos citados y es capaz de luchar mejor los balones. Pero lastimosamente, entre los dos siguen sin causar gran preocupación en las defensas rivales. Bravos tuvo mucho más el balón pero como es ya costumbre, de nada le sirve si no tiene punch en sus llegadas.

Y si el primer tiempo fue muy malo para Bravos, el segundo tiempo fue todavía peor. Los de casa intentaron llegar, pero de manera endeble y chafa. Puebla no se preocupaba mucho por atacar, pues un punto en la frontera no iba a estar tan mal. Pero tal vez ni ellos mismos esperaban que se fueran a llevar los tres a su casa. Al minuto 67′, en la primer llegada del visitante, un rebote dentro del área le pega en el antebrazo a Carlos Salcedo. El VAR manda llamar al arbitro central Diego Montaño y determinan que es mano y por ende penalty, cobrado por el “gasolinero” Martin Barragán a la derecha de Talavera que se lanzó al otro costado. Después, cero capacidad de respuesta del FC Juárez, como ya no es raro en ellos. Diez minutos más tarde del penal, una jugada similar dentro del área del Puebla, un balón que pega en el antebrazo de Pablo González, pero que el arbitro no juzga igual, cosa que hizo explotar a Cristante que provoca que Montaño le saque la roja. Salcido también le exigió al central la revisión de la jugada de manera airada, cosa que le costó la amonestación. Bravos se lanzó a la desesperada a buscar el empate. Salió Molina enfurecido y entró de cambio Ormeño, que está hecho un verdadero tronco, más pesado que la crisis económica del país. No pesó en lo más mínimo su entrada. Y cuando más volcado estaban los locales, viene la estocada final del visitante, en algo que en Bravos nunca veremos, un contragolpe. Al minuto 97, Lucas Maya rescata un balón en tres cuartos de cancha y agarra mal parados a la defensa local, sirve para Mancuello que con su zancada deja atrás a Salcedo y llega solo a enfrentar a Talavera al que cruza hacia su izquierda para que el balón pegara en el poste y luego se incrustara en el fondo para el 0-2 definitivo.

Restan cuatro partidos para Bravos, y mas que pensar en repechaje ahora deben preocuparse por no quedar en zona de multas. Y para que buscar el repechaje, cuando están jugando a absolutamente nada. Jugarán de nuevo en casa su siguiente partido, en domingo recibiendo al Atlas, sí, el mismo que fue a meterle 4-0 a este Puebla en el mismísimo Estadio Cuauhtemoc. Así que quienes piensen en tres puntos seguros, para como están jugando, un empate en casa ya es un resultadazo. Y de los últimos tres partidos, dos serán en casa del Toluca y en Juárez frente al América. Calendario de terror para los fronterizos y de muy pobres pronósticos. Y la pregunta queda ahí: ¿Terminará Hernan Cristante el torneo siendo técnico de Bravos?

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