29 julio, 2026

Paul Stanley y la extraña despedida de su padre antes de morir

La última vez que Paul Stanley vio con vida a su papá, Paco Stanley, pocos días antes de su asesinato, ambos tuvieron una conversación que ahora el joven conductor toma como una despedida.

Fue una semana antes de su asesinato, ocurrido el 7 de junio de 1999 afuera de la taquería ‘El Charco de las Ranas’. Paco, Paul y Mónica Durruti -la madre de Paul- se reunieron a comer y la conversación transcurrió de manera normal hasta que, de pronto, Paco rompió a llorar.

“Fuimos a comer a un restaurante que nos gustaba mucho (…) Estaba echándose unos tragos y así de la nada mi jefe se soltó a llorar, pero así leve”.

“Me dijo ‘yo un día me voy a tener que ir, pero yo quiero que el día de mañana seas fuerte, que cuides a tu mamá y que yo te voy a dejar algo y ese algo quiero que lo dupliques y multipliques”, recordó Paul durante una conversación en el reality show ‘La Casa de los Famosos’ en el que participa actualmente.

Paco terminó la conversación de una forma muy emotiva. Después de insistirle en que cuidara a su madre y nunca la dejara sola, le dijo: “‘esta lágrima es para ti’ y me la embarra aquí en la mejilla”.

Paul mantuvo esta conversación con la conductora Sofía Rivera Torres, quien también participa en ‘La Casa de los Famosos’. Después de su relato, ella le preguntó si creía que su padre se estaba despidiendo conscientemente de él.

“Yo creo que sí, yo creo que sí se estaba despidiendo, no sé si sabía que pedo pero muy raro mi jefe, así triste”.

“Tenía que hacerme el fuerte”

Debido al encierro en ‘La Casa de los Famosos’, Paul se ha mantenido al margen de todo el revuelo mediático que ha provocado el documental sobre el asesinato de su padre, aunque sí ha platicado con sus compañeros sobre cómo vivió y cómo le afectó ese evento traumático a lo largo de su vida.

En otra conversación con la actriz Raquel Bigorra, Paul reconoció que, tras el asesinato de su padre, vivió un largo período de depresión. “Después de la muerte de mi papá también comenzó desde luego la depresión, no lo entendía porque un niño de 14 años no entiende los procesos de duelo”, recordó.

“Yo tenía que hacerme el fuerte por mi mamá y todo, pero al mismo tiempo sentía miedo de que saliera a la calle y no regresara”. Paul Stanley

A la depresión se sumó el miedo irracional, el temor de salir de casa y no saber si volvería, algo que ha logrado superar con terapia pero también gracias a su trabajo.

“Yo creo lo más sanador hasta ahorita aparte de mi terapia es mi trabajo, porque con el ‘5,4,3,2’ se me olvida todo lo que he pasado, es catártico”.

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