1 agosto, 2026

Bravos rescata el 1-1 con Atlas en casa, jugando con nueve hombres durante todo el segundo tiempo

Cuando no es por jugar muy mal, es por el tema de las expulsiones lo que termina afectando a Bravos que con 9 hombres en toda la segunda parte, pudo aguantar el empate con sangre, sudor y lágrimas, además de que lejos no estuvo de ganar el partido por culpa de unos centímetros entre el poste y el balón.

Diego Mejía se estrenó como DT de Bravos, luego de ser el auxiliar oficial del equipo fronterizo durante algunos torneos. Había la esperanza de que el método Cristante iba a ser borrado por completo. Evidentemente ese era el plan, pero un gol tempranero en contra y dos expulsiones lo iban a echar a perder. No terminaban de llegar y acomodarse los aficionados (pues ahora el ingreso al estadio es más tardado por el asunto del Fan ID), cuando los que iban llegando se enteraban de que su equipo ya iba perdiendo. Pero la primer jugada clara de gol fue de Bravos, al minuto 2′, en un centro preciso por derecha donde Fernández, con toda la ventaja, altura exacta y distancia perfecta, remata de cabeza exactamente al cuerpo de Camilo Vargas, una exquisita oportunidad que a boca de jarro deja escapar el uruguayo. Después, pelotazo desde el fondo a profundidad del Atlas al minuto 5′, buscando la velocidad y habilidad de Quiñones, que efectivamente, aprovechando la endeble marca de Arribas al cual tapa el balón, el colombiano fildea y controla de pecho ya en el área y sin dejar botar el balón la prende con un derechazo que deja estupefacto y sin oportunidad a Alfredo Talavera para un gol de antología. El español vuelve a fallar y ya son varias en el campeonato. Urge la recuperación total del uruguayo Emiliano Velázquez. Pero el método Mejía seguía en pie, sin embargo, al minuto 34′ Jesús Dueñas le da un pisotón a Aldo Rocha, que en primera instancia el arbitro Adonai Escobedo sanciona con una tarjeta amarilla. Pero el VAR entra en acción y manda a llamar al central para la revisión de la jugada, resolviendo con roja directa para el pollo Dueñas. Ante esto el Toro Fernández vuelve a las andadas con su estúpida manía de reclamar de la nada al arbitro y él y Olivera se llevan la amarilla y no contento Fernández al final del primer tiempo vuelve a reclamar, ahora al abanderado por una mala decisión y se lleva la segunda amarilla para ganarse la expulsión y dejar a su equipo con 9. Por todos los cielos, rogamos para que Fernández ya no regrese para el próximo torneo. Lo del pollo fue por una entrada, pero que te expulsen por reclamar?. Al minuto 40′, Fernández tiene al menos una asistencia y se interna al área por el costado derecho, saca un centro venenoso que entra buscando con la cabeza Alan Medina quien alcanza a rematar, después del cabezaso del medio de Bravos el balón pega en la panza del defensor Anderson Santamaría dirigiéndose el esférico pegado al palo derecho donde choca para después incrustarse en la portería haciendo inútil la estirada de Camilo Vargas. Suerte o no, Bravos ya empataba con un hombre menos en la cancha, pues cinco minutos después vendría la expulsión del mismo Toro Fernández.

Para la segunda parte Mejía obligado por las circunstancias, iba a abandonar de manera notoria el ataque para dedicar a romper los ataques del Atlas, que dicho sea de paso, fueron bastante tibios y poco profundos, tan poco profundos que fue realmente poco lo que Talavera sufrió angustias en su portería. Después de expulsar a dos del equipo local, Escobedo se encargó de rigorizar más las entradas de los zorros, pues les sacó varias amarillas a los de la Academia, en un evidente intento de compensar su actuar en contra del cuadro fronterizo, de manera que uno de los jugadores más peligrosos del Atlas, el uruguayo Brian “el huevo” Lozano, recibió dos tarjetas amarillas en 8 minutos en entradas no tan duras como para merecer tarjeta, así que el uruguayo recibió su segunda amonestación al minuto 78′ para irse a las regaderas. Fue entonces que Bravos, alentados por su gente, comenzó a apretar más, con todo y que aún tenía inferioridad numérica en la cancha. Molina, que entró por Urzi al comienzo del segundo tiempo, se dedicó a pelear todos los balones y en una aproximación al área al minuto 87′, cedió una pelota al mono Osuna que venía llegando, este sacó un fierrazo con la derecha que pasó a centímetros de la portería y que la gente exclamó con toda emoción ese balón que estuvo a nada de ser un golazo. Al final, el partido terminó tan equilibrado, que parecía que estaban 10 contra 10.

El siguiente partido de Bravos será el jueves en el Estadio Alfonso Lastras enfrentando al San Luis, rival directo en posición de la porcentual y de la general, apenas un punto arriba de los fronterizos. Para su fortuna, Diego Mejía no podrá contar con el Toro Bulto Fernández y podrá experimentar a la ofensiva con elementos que Cristante ni siquiera volteaba a ver, con el eterno pretexto de que el jugador no estaba aún. Tampoco podrá estar Dueñas, de manera que es una colosal oportunidad de plantear su método y su ofensiva y así borrar de una vez y para siempre al método Cristante. Todo es cuestión de atreverse y sacarle provecho a las habilidades de los jugadores de su plantel. Es hora de mostrar que se quiere quedar para el próximo torneo.

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